Respiración
Mediante la respiración, puedes conectar con tu Ser interior. Simbólicamente, respirar te recuerda cada pulso rítmico de fuerza vital, cada momento. Si se entiende y se experimenta la respiración, se puede estar en sintonía con el ritmo del cuerpo, con la naturaleza y con otros seres vivos. Respirar es un acto natural, tanto voluntario como involuntario, entre el cuerpo palpable y el espíritu intangible que hay en su interior. Es físico y a la vez místico, y cuando se abraza en silencio, conscientemente, es una experiencia espiritual.
Controlar la respiración significa controlar las emociones. El control de las emociones por medio de la respiración es algo físico. El control de la respiración por medio de la emoción es una experiencia mística. Forzar una respiración profunda puede producir beneficios temporales pero también puede causar problemas. En cambio, dejar que todo fluya naturalmente como un río, navegando tan sólo de forma sutil y elegante, da resultados positivos de larga duración, energía e inspiración. Si llegas a estar totalmente absorto en tu respiración, se hace muy sutil y puedes alcanzar percepciones y experiencias espirituales.

